Fuerteventura es sinónimo de playas infinitas, mar turquesa y viento constante.
Es la segunda isla más grande y uno de los destinos preferidos para los amantes del surf, windsurf y kitesurf.
Su ambiente relajado y su naturaleza árida la hacen perfecta para desconectar y disfrutar del sol durante todo el año.
Parque Natural de Corralejo: dunas de arena blanca frente al mar.
Isla de Lobos: pequeño islote virgen con senderos y playas tranquilas.
Betancuria: antiguo pueblo colonial, el más histórico de la isla.
Playa de Cofete: extensa y salvaje, una de las más impresionantes de Canarias.
Mirador Morro Velosa: panorámica espectacular del interior árido de la isla.
El Cotillo: pueblo pesquero con ambiente bohemio y calas cristalinas.