Apodada “La Isla Bonita”, La Palma es un paraíso natural repleto de bosques, volcanes y senderos.
Su cielo limpio la convierte en uno de los mejores lugares del mundo para la observación astronómica.
La isla combina naturaleza virgen, pueblos pintorescos y una autenticidad que la diferencia del turismo masivo.
Parque Nacional de la Caldera de Taburiente: un gigantesco cráter volcánico cubierto de bosques y cascadas.
Roque de los Muchachos: punto más alto de la isla con observatorios astronómicos de renombre mundial.
Santa Cruz de La Palma: capital colonial con balcones de madera y encanto histórico.
Ruta de los Volcanes: sendero que atraviesa los paisajes más recientes de la isla.
Charco Azul: piscinas naturales ideales para un baño en la costa norte.