Lanzarote sorprende con su paisaje lunar, resultado de las erupciones volcánicas del siglo XVIII.
El arte y la naturaleza se fusionan gracias a la influencia del artista César Manrique, quien dejó su huella en toda la isla.
Declarada Reserva de la Biosfera, combina playas, volcanes y cultura con un profundo respeto por el entorno.
Parque Nacional de Timanfaya: paisaje volcánico único, con géiseres naturales y rutas guiadas.
Jameos del Agua: cueva volcánica transformada en espacio artístico por César Manrique.
Cueva de los Verdes: impresionante túnel de lava que puede recorrerse con guía.
La Geria: zona vinícola donde crecen viñedos sobre ceniza volcánica.
Playa de Papagayo: una de las playas más hermosas del archipiélago.
Fundación César Manrique: museo dedicado al artista y su obra ecológica.